Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Ejidatarios de Santa María Macuá obligaron a suspender trabajos del tren México–Querétaro en el frente 5, al denunciar incumplimiento de acuerdos y afectaciones graves a su actividad agrícolas; señalaron que las obras obstruyen zanjas de riego indispensables para sus parcelas, lo que ha impedido el suministro de agua durante 3 meses.
Indicaron, que los cultivos del actual ciclo agrícola se perdieron, afectando la economía de las familias campesinas y demandaron la intervención de autoridades estatales y federales para garantizar que se cumplan los compromisos establecidos en mesas, donde quedaron asentadas las solicitudes en minutas formales.
Entre sus principales exigencias destacan la apertura inmediata de los canales de riego y el pago de indemnizaciones por las pérdidas registradas y advirtieron que no permitirán que el proyecto ferroviario continúe mientras no exista una solución concreta, por lo que el frente 5 permanece detenido.
Subrayaron que el conflicto pudo evitarse si se hubieran respetado los acuerdos y tiempos iniciales, por lo que insistieron en la necesidad de una respuesta institucional que dé certidumbre tanto a los campesinos como al desarrollo del proyecto.
