Alberto Witvrun.- No había terminado de difundirse el llamado a la unidad para evitar fracturas en el
proceso electoral en la Sección XV del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
(SNTE) cuando en redes, mensajería y reuniones, fue cuestionado el secretario general
Said Vargas Sáenz acusado de ser él quien promovió la desunión de los 55 mil afiliados en
Hidalgo.
Sus detractores afirman que la guillotina es su mejor instrumento para imponer su
voluntad más que demostrar la fuerza de la mayoría que sufragó por él el 15 de julio de
2022 en reñida competencia que ganó gracias a una estructura que sumó en contra de la
imposición del entonces dirigente Luis Enrique Morales Acosta que tenía respaldo del
comité nacional.
Con escenario diferente a tres meses de culminar estatutariamente la gestión de Vargas
Saénz, hay una decena de aspirantes que quieren, pero no todos pueden; lo que genera
tensión, más los enemigos que gratuitamente generó al deshacerse de quienes tenían a su
cargo coordinaciones regionales en Tizayuca, Mineral de la Reforma, Zacualtipán y
Pachuca.
Ejemplo es la persecución en contra de Enrique Villeda ex de servicios regionales en
Ixmiquilpan quien fue determinante para ganarle a Julio Mayorga Hernández; pero no sólo
atacó a quienes le apoyaron; también negó las posiciones a dos maestras que
estatutariamente correspondían a la planilla Naranja por obtener el segundo lugar.
Prefirió rodearse de personajes cercanos, Moisés Jiménez Sánchez y Luis Enrique Morales
Acosta, este último desde el Comité Nacional con cercanía al secretario general Alfonso
Cepeda Salas, trata de incidir en el proceso a través de Jesús Mirón.
Pero la expectativa mayor es si Saíd Vargas y el alcalde de Zempoala Francisco Sinuhé
Ramírez Oviedo, acuerdan una candidatura de entre Yesenia Callejas, Raúl Vite, Alejandro
Pérez y José Ventura Corona; aunque el secretario general tiene Plan B o Plan Huasteco;
pero en estas aguas agitadas no se debe descartar la alternativa institucional de Alfonso
Cepeda tiene la mirada puesta en Hidalgo y tal vez quiera sacarse la espina que le
ensartaron en 2022. Así que digamos el magisterio de Hidalgo vive en unidad, pues no.
