Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Ante los señalamientos de deterioro prematuro en el parque infantil Quetzalcóatl, que tuvo inversión de 28 millones de pesos, la Secretaría de Contraloría llevó a cabo una inspección física.
El parque ubicado junto a la Unidad Deportiva fue revisado para constatar calidad de materiales y ejecución con el monto invertido.
La regidora independiente Ivonne Ponce Sobrevilla, quien denunció públicamente diversas fallas en el parque y ha señalado que los desperfectos comenzaron apenas semanas después de su inauguración, generando inconformidad, acompañó al personal de la dependencia.
Un aspecto es el desgaste del piso de caucho, que no existe en varios puntos, dejando visible el concreto de la antigua pista de patinaje; Ponce Sobrevilla enfatizó que el deterioro no corresponde a una obra de reciente creación menos a la inversión de 28 millones de pesos.
Durante la inspección también se identificaron otros daños menores que, sin embargo, refuerzan la preocupación sobre la durabilidad del proyecto. Funcionarios de la Contraloría señalaron que las evidencias recabadas serán sometidas a análisis técnicos en laboratorio para determinar posibles irregularidades; pero aclararon que la revisión realizada fue parcial y se enfocó en el piso de caucho debido a la extensión del parque.
Asimismo, indicaron que la obra aún no ha sido entregada formalmente al municipio, ya que el proceso de supervisión fue pospuesto; la regidora solicitó dar seguimiento puntual al caso y pidió ser informada de los resultados para, en su caso, proceder conforme a la ley.
