Erick Morales.- La diputada María Guadalupe Cruz Montaño se reincorporó a la 66 Legislatura del Congreso de Hidalgo luego de haber solicitado una licencia por tiempo indefinido.
Con su regreso, Rosalba Martínez Olivares dejó de ocupar el curul del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y cedió el espacio a la legisladora propietaria.
Cruz Montaño se había separado del cargo en medio de señalamientos por la presunta falsificación de una firma en un contrato de arrendamiento correspondiente a su casa de atención ciudadana. A estos señalamientos se sumaron referencias públicas sobre posibles irregularidades en la adquisición de cobijas y láminas, tema que fue mencionado recientemente por el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso local.
Al retomar sus funciones, la diputada negó haber sido citada por la Contraloría y evitó profundizar en el estado de las indagatorias; no obstante, señaló que su reincorporación tiene como objetivo solicitar que se realicen las investigaciones necesarias para esclarecer los hechos. “Estamos con la confianza de que todo se va a aclarar”, expresó al ser abordada por medios de comunicación.
La legisladora sostuvo que su salida del Congreso se dio por decisión propia, con la finalidad de llevar a cabo indagatorias personales, y rechazó haber incurrido en un uso indebido de recursos públicos.
