Benjamín Mora visualiza el estadio Hidalgo como una pieza importante dentro del crecimiento que busca para Pachuca. El técnico blanquiazul considera que jugar ante su afición debe convertirse en un impulso para desarrollar la identidad del equipo durante el Apertura 2026.
Después de iniciar el torneo con una victoria frente a Pumas, el estratega señaló que el siguiente paso será trasladar esa confianza al escenario local, donde espera que el equipo mantenga intensidad, orden y una mentalidad competitiva.
«Definitivamente, ese es uno de los objetivos primarios y prioritarios, que nuestra casa sea una verdadera fortaleza y que sea un lugar súper incómodo para los rivales que vengan a querer sacar algo positivo para ellos.
Pachuca tiene que saber que la afición es el jugador número 12, el apoyo constante y fuerte en la cuestión de la motivación y que el jugador tenga ese extra cuando pisa el estadio Hidalgo para que pueda salir desde el minuto uno a ir por los tres puntos», señaló.
Mora reconoció que el respaldo de la afición será determinante en esta etapa, al considerar que la conexión entre equipo y seguidores puede marcar diferencia durante los encuentros como local.
«Estamos muy contentos por arrancar ya en casa y tratar de sacar la mayoría de puntos que podamos durante este semestre de los partidos que nos toca jugar aquí», comentó el estratega.
El entrenador explicó que la evolución del plantel será gradual, ya que su intención es sumar nuevas herramientas sin dejar de aprovechar la base que encontró al tomar el cargo.
«Nosotros encontramos un Pachuca con una huella de trabajo extraordinaria, con patrones establecidos y rendimientos individuales ya muy marcados dentro de las diferentes fases. Lo que hicimos fue poner nuestro granito de arena, aportar nuestros conceptos y principios en algunas zonas del campo», indicó.
El técnico agregó que el triunfo ante Pumas permitió observar avances, aunque el equipo todavía se encuentra en una fase de adaptación a los nuevos conceptos que busca implementar.
