Alberto Witvrun.- Nadie sabe si el jefe de Gran Sur cumplirá su palabra de lo que expresa en su
primer círculo; que de ser cierto son buenas noticias para una maltratada Tula de
Allende y en particular para Ciudad Cooperativa Cruz Azul, porque hay disposición
de iniciar un proceso de reconciliación entre quienes los últimos siete años han
disputado el control de la Sociedad Cooperativa.
Víctor Manuelo Velázquez Rangel habla de indemnizar justamente a quien ha
prestado sus servicios en la empresa o reintegrarlos a su trabajo, paralelamente
iniciar el rescate social y económico del antiguo Jasso, donde está asentado el
núcleo poblacional de socios y ex socios de la Cruz Azul, que colaboró en su
momento al desarrollo regional.
No se sabe con precisión si esta postura influirá en el proceso que le siguen a 31
detenidos en la recuperación de la planta matriz y en los catorce más que tienen
orden de aprehensión desde agosto de 2025 y que son señalados de formar parte
del grupo identificado con Guillermo Álvarez Cuevas que encabezaba Federico
Sarabia Pozo que lleva 5 meses y medio detenido.
Los acuerdos, se dice se llevan a cabo en la sede administrativa Gran Sur de La
Cruz Azul en la Ciudad de México y se desconoce si Velázquez Rangel y
compañía, aceptarían la intermediación que ofertó el gobernador Julio Menchaca
Salazar para poner fin a este conflicto de casi una década que puso más que un
bulto de cemento en la descomposición social de la región Tula-Tepeji.
Habrá que esperar la contraofensiva de los radicales que tenían en su poder la
planta Tula o si aceptan la amnistía ofertada por Gran Sur, que por ahora tiene
toda la sartén por el mango y si la intermediación directa del gobernador incide en
ambas partes para llevar por lo menos una buena noticia a Tula de Allende,
sumida en la inseguridad e ingobernabilidad por un presidente municipal señalado
de incapacidad y corrupción.
