Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Campesinos del ejido de Santa Ana Ahuehuepan y de comunidades vecinas de Tezontepec de Aldama alertaron sobre los posibles efectos ambientales derivados de la operación del nuevo relleno sanitario regional que se construyó en Teocalco.
Los labriegos señalaron que el proyecto se localiza en una zona eminentemente agrícola, rodeada de parcelas y cercana a fuentes de agua negra utilizadas para el riego de tierras de cultivo de ambos municipios.
Entre las principales preocupaciones se encuentra la eventual contaminación del subsuelo por lixiviados generados por la acumulación de residuos sólidos urbanos.
A decir de los productores, una filtración podría impactar los mantos acuíferos y, en consecuencia, afectar la producción agrícola de la región.
La situación resulta especialmente delicada debido a que los cultivos ya son regados con aguas residuales provenientes del Valle de México, y consideraron que una nueva fuente de contaminación agravaría el caso.
Los agricultores reconocieron que el proyecto contempla medidas de protección ambiental, sin embargo, sostienen que estas no eliminan por completo la posibilidad de filtraciones futuras.
Ante este escenario, solicitaron a las autoridades revisar nuevamente la viabilidad de la ubicación elegida para el relleno sanitario, pese a que ya se haya efectuado una inversión millonaria para las adecuaciones previas a su funcionamiento.
Previamente, autoridades estatales han reconocido que el complejo no podrá procesar la totalidad de la basura generada en la región, que son aproximadamente 600 toneladas, y que su vida útil sería limitada, apenas de un año, lo que mantiene abierto el debate sobre la efectividad del proyecto a largo plazo.
