Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Después del ataque armado en el bar LUCCA del centro de la ciudad, una denuncia ciudadana solicita revisión a fondo de la dirección de Reglamentos y Espectáculos municipal, ante presuntas anomalías en la regulación de bares y establecimientos nocturnos.
El señalamiento coloca bajo escrutinio al director de la dependencia, Enrique Montoya Villegas, a quien los denunciantes relacionan con una presunta red de cobros irregulares para permitir que determinados negocios continúen funcionando fuera de los horarios establecidos.
De acuerdo con la denuncia, los establecimientos que realizan estos pagos tendrían supuestas facilidades para operar durante la madrugada, mientras que aquellos que no lo hacen estarían sujetos a una aplicación más estricta de las normas municipales.
Los ciudadanos consideran que, de comprobarse esta situación, no solamente existiría una posible afectación a las finanzas municipales por recursos que presuntamente no serían enterados a la Tesorería, sino también un problema de competencia desleal entre comerciantes.
También se advierte sobre la presunta presencia de menores de edad en algunos establecimientos y el consumo de alcohol sin una vigilancia adecuada.
Otro caso citado corresponde a un bar de la Unidad Habitacional Pemex que, según los denunciantes, fue clausurado después de una riña y reabrió sus puertas al día siguiente. Los ciudadanos demandan esclarecer bajo qué procedimiento se levantó o permitió superar la clausura.
Ante esto, se plantea la necesidad de una revisión de los expedientes de inspección, permisos, horarios extraordinarios, clausuras y sanciones emitidas durante la actual administración municipal.
