Miguel Á. Martínez. Chilcuautla.- La Diócesis de Tula fijó su postura respecto al conflicto en la Parroquia de la Asunción, llamando a los feligreses a conducirse con serenidad, respeto y disposición al diálogo para restablecer la paz en la comunidad.
El comunicado oficial signado por el obispo Juan Pedro Juárez Meléndez, dice que la institución religiosa informó que desde el 26 de julio, se ha dado seguimiento mediante el diálogo, buscando preservar la unidad de la comunidad parroquial.
Después de registrarse la disputa por el control de la administración parroquial; de acuerdo con la versión difundida por la iglesia, un grupo de personas afín al vicario Jesús Pizaña ingresó por la fuerza a la sacristía, donde presuntamente agredió al sacerdote Juan José Mociño González.
La Diócesis hizo un exhorto a evitar cualquier conducta de confrontación y convocó a fortalecer la comunión mediante la oración y el respeto mutuo y anunció que un sacerdote asumirá de manera provisional la administración de la parroquia mientras concluye el proceso para el nombramiento del nuevo párroco.
Expresó su reconocimiento a los sacerdotes que han servido en esa comunidad, reiterando su compromiso de mantener abiertas las vías de comunicación para favorecer la reconciliación entre los grupos en conflicto. Se reportó la toma de instalaciones, el retiro de cámaras de vigilancia, despojo de las llaves a la secretaria parroquial y daños materiales, por lo que la parroquia informó que acudirá ante las autoridades para denunciar los hechos.
El grupo contrario sostuvo que su intención es que la administración de la iglesia quede bajo responsabilidad de integrantes de la comunidad; la Diócesis de Tula reiteró que continuará impulsando el diálogo para superar el conflicto y recuperar la armonía entre los feligreses.
