Perfil y conocimientos, básicos para dirigir el deporte

La comitiva y asesores de apoyo del candidato electo a la gubernatura de Hidalgo, Julio Menchaca, trabajan en este momento horas extras para elegir a su gabinete que coloca en las diferentes dependencias oficiales, incluyendo el deporte, pues aunque es un tema que todo político deja al último, debemos recordar que se trata de una actividad cotidiana y necesaria para la familia, en todas las edades y géneros.

El deporte representa una inversión para el sistema, porque evita enfermedades, ocio, delincuencia y por ello debe elegirse al personal indicado, empezando desde su titular y su equipo de trabajo, no es sólo de nombrar por compromiso, sin tener el perfil y los conocimientos necesarios.

Tampoco se trata de designar al mejor entrenador o deportista, porque es común que se den estos nombramientos, por su nombre o experiencia en el medio y en los escenarios, pero ello no garantiza un buen funcionamiento.

El nuevo titular del Instituto Hidalguense del Deporte debe conocer de la materia en todos sus niveles y no se diga en la administración y visión, para gestionar recursos de manera personal, de saber bajar recursos federales, acercarse al deporte profesional, a las empresas e industrias más fuertes económicamente del estado (Pachuca, Cruz Azul).

Este es más o menos el panorama y el perfil de quien debe dirigir el deporte en Hidalgo, de acuerdo al comentario muy generalizado de Raúl Baños Soto, quien acompañó a Menchaca, en una reunión abierta con este sector.

Raúl es una persona adulta que practica actualmente por hobie el golf, el padel, tenis, ciclismo, y en sus años mozos de manera competitiva, además de ser presidente en su momento de las asociaciones de frontenis, tiro con arco y vicepresidente de la Federación Mexicana de Tiro con Arco, con diplomados  como contador público, en deporte, gestión cultural y en contaduría pública.

 Estas actividades sólo son un referente de tener la voz autorizada para verter una opinión generalizada, o escuchar una propuesta, “que tampoco desecharía, porque Julio es mi amigo y lo apoyaría en cualquier término, decir no, sería una grosería”.

“Te doy mi opinión porque me la pediste, y porque conocer mi vida como deportista, como directivo y administrador, tanto en gobierno, como en la iniciativa privada, como en clubes particulares y ello me permite opinar con conocimiento de causa”.

Raúl fue claro al recalcar que el deporte debe ser dirigido por una persona que conozca de fondo la problemática, pero con la visión y apoyado por un equipo de trabajo calificado, porque este puesto siempre ha sido regalado y el estancamiento del deporte sigue vigente.