El Club Pachuca vuelve a colocarse en una zona que ya conoce dentro de la Liga MX, al disputar la liguilla desde el cuarto lugar en el Clausura 2026, una posición que ha marcado distintos desenlaces en su historia reciente dentro de la fase final.
Los Tuzos disputarán su vigesimoctava liguilla en la era de torneos cortos, con antecedentes que incluyen tanto eliminaciones tempranas como campañas que terminaron en título, lo que mantiene abierto el panorama para este nuevo intento en la Fiesta Grande.
Esta no es la primera vez que el equipo hidalguense accede a la fase final desde la cuarta posición, situación que ya se ha repetido en otras ediciones con resultados contrastantes, pero con un antecedente positivo que destaca sobre los demás.
En el Apertura 2022, Pachuca logró capitalizar esta posición en la tabla para avanzar con paso firme en la liguilla, superando rivales de mayor posición y cerrando el torneo con el campeonato tras una fase final de alto rendimiento.
En aquella ocasión, el equipo supo ajustar su ritmo competitivo, priorizando el cierre de torneo y la gestión del plantel, lo que le permitió llegar en mejor forma a la fase decisiva y sostener su nivel en los duelos eliminatorios.
Sin embargo, no todas las experiencias desde el cuarto lugar han sido exitosas, ya que en el Invierno 2000 el conjunto hidalguense quedó eliminado en cuartos de final ante Morelia, en una serie cerrada que terminó marcando su despedida temprana.
Ese antecedente refleja la irregularidad que puede tener la posición en la tabla dentro de la liguilla, donde el rendimiento inmediato suele pesar más que la ubicación previa en el torneo regular.
Con este historial, Pachuca afronta una nueva fase final con el reto de convertir nuevamente una clasificación desde el cuarto lugar en una campaña competitiva que lo mantenga entre los protagonistas del futbol mexicano.
