Miguel Á. Martínez. Tepetitlán.- El mosco Cúlex, asociado a contaminación y proliferación de lirio acuático en la presa Endhó, dejó de ser un problema exclusivo de comunidades ribereñas al extenderse a la cabecera municipal, alertó Sonia Elizondo, subdelegada de la primera manzana.
La representante vecinal expresó su “máxima preocupación” ante la respuesta insuficiente de autoridades, pues aseguró los mosquitos se encuentran de manera permanente en distintas zonas e incluso alcanzando localidades de Chapantongo.
La situación obligó a numerosas familias a mantener puertas y ventanas cerradas todo el día para impedir el ingreso de insectos, pese a la nebulización realizadas, también representa gasto adicional. La subdelegada explicó que se gasta 220 pesos cada semana a la compra de insecticidas.
Consideró urgente que el gobierno incremente acciones para triturar el lirio acuático, vegetación que constituye el hábitat para la reproducción del Cúlex. Por ello, insistió en contar con más máquinas que permitan intervenir permanentemente el embalse y reducir la reproducción de las larvas.
La representante vecinal sostuvo que la población está cansada de acciones que considera improvisadas y que no han logrado contener la problemática, mientras las condiciones ambientales de la zona continúan deteriorándose. Otro motivo de preocupación son las afectaciones que han provocado las picaduras.
