Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Fieles católicos, ciudadanos y damnificados de la inundación de septiembre de 2021 se congregaron a las afueras de la catedral de San José, para participar en la misa que recordó el segundo aniversario de la inundación, que dejó 35 mil damnificados, avecindados en el centro de la ciudad y en las diez localidades afectadas.
El reloj marcaba las 12:40 horas cuando el templo católico encendió sus luminarias y los sacerdotes que oficiarían la ceremonia llegaron para preparar la homilía. Diez minutos después llegaron las autoridades municipales encabezadas por el alcalde Francisco Guzmán Badillo.
Antes de entrar emitió unas palabras, destacó el valor y el ahínco de los tulenses para “ya casi estar levantados de la tragedia” que dejó al menos 3 mil familias sin hogar y sin tener a dónde ir de manera temporal.
Iniciada la misma se fueron ocupando las filas de la catedral además de la numerosa presencia de reporteros.
El párroco excusó al obispo, Juan Pedro Juárez Meléndez, quien, dijo, por motivos de agenda no pudo estar presente. Acto seguido nombró a las víctimas del hospital de zona 5 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ubicado en la calzada Melchor Ocampo.
Se dio lectura a una carta enviada por el obispo para los feligreses y damnificados, en la que destacó que, afortunadamente, en los días de desgracia no se hizo esperar la solidaridad de la gente en la peor desgracia de Tula y destacó que también fueron momentos de esperanza.
El 6 y 7 de septiembre de 2021, el río Tula presentaron desbordamientos que inundaron la cabecera municipal y diez localidades más del municipio, por lo que la ciudad quedó tres semanas bajo las residuales del Valle de México.
La emergencia dejó a más de 35 mil damnificados y pérdidas económicas de mil 280 millones de pesos, de acuerdo a la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) Tula, organismo que sostiene que las mermas continúan y la gente no puede recuperarse de las afectaciones.