Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Productores agrícolas del Distrito de Riego 003 y de la Unidad de Riego Tlamaco-Juandhó exigieron a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) una indemnización por las afectaciones económicas que les genera el retraso en las obras de tecnificación del gobierno federal.
Señalaron que debieron concluir en marzo, pero permanecieron inconclusas casi dos meses, lo que alteró el calendario agrícola y puso en riesgo el ciclo primavera-verano; la demora en la entrega de la infraestructura impidió acceder oportunamente al agua tratada para riego, obligándolos a modificar sus planes de cultivo, afectando expectativas de producción.
Un principal impacto se registra en la siembra de maíz, el cultivo más rentable de la región. Debido al retraso, numerosos productores ya no podrán utilizar semillas convencionales y tendrán que recurrir a variedades de ciclo corto o maíz precoz.
Advirtieron que esta alternativa representa una reducción en la productividad de las parcelas. Mientras una semilla tradicional puede generar hasta 12 toneladas por hectárea, las variedades precoces apenas alcanzan entre cinco y siete toneladas.
Se suma un incremento en costos de producción, ya que este tipo de semilla tiene un precio más elevado, lo que reduce aún las ganancias de los campesinos.
Sostuvieron que las pérdidas económicas derivadas de esta situación deben ser reconocidas por Conagua, al considerar que el incumplimiento tuvo consecuencias directas sobre sus actividades agrícolas.
Cuestionaron qué ocurre con las sanciones económicas que se aplican a las empresas constructoras cuando incumplen los contratos, consideraron que esos recursos deberían destinarse a resarcir daños por quienes resultaron afectados por el retraso de las obras.
“Si las constructoras pagan multas por no terminar a tiempo, ese dinero debería regresar a los productores que hoy enfrentan pérdidas por una situación que no provocaron”.
Los campesinos también pidieron transparencia respecto al manejo de las fianzas de cumplimiento y de vicios ocultos que presentan las empresas responsables de los trabajos.
Demandaron una revisión exhaustiva de la infraestructura recién construida y exigieron garantías de calidad, al señalar que durante la ejecución de las obras observaron poca supervisión institucional, lo que genera dudas sobre la durabilidad de los proyectos de tecnificación.
