Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Las lluvias generan preocupación entre opositores al relleno sanitario de 7 Mezquites debido a que las instalaciones construidas en el predio presentan acumulación de agua y existe la presunción de que en el lugar ya fueron depositados residuos sólidos urbanos, lo que podría generar lixiviados.
La situación adquiere mayor relevancia debido a que parte de las instalaciones permanece inundada, incluida el área donde fue colocada previamente una geomembrana.
Ante estas condiciones, los opositores solicitaron una inspección urgente que permita determinar si la infraestructura continúa funcionando correctamente y si existen indicios de filtraciones, escurrimientos o acumulación de líquidos contaminantes.
También pidieron que se realicen estudios de laboratorio en muestras de agua y suelo, así como una revisión de los puntos de drenaje y de los sistemas previstos para el manejo de lixiviados.
La exigencia surge en medio de la controversia que desde hace meses mantiene enfrentados a habitantes de la región y promotores del proyecto, debido a las dudas sobre la viabilidad ambiental del predio.
Los inconformes han insistido en que el problema ya no puede limitarse a determinar si Siete Mezquites cuenta o no con autorización para operar como relleno sanitario; ahora, sostienen, es necesario conocer las condiciones que presenta actualmente el terreno y si existe algún pasivo ambiental derivado de los residuos que presuntamente fueron depositados.
Solicitaron que las autoridades ambientales realicen una revisión inmediata y hagan públicos los resultados.
Mientras el proyecto permanece suspendido, los habitantes consideran que cada día que transcurra sin una inspección aumenta la incertidumbre sobre el estado real del predio.
La principal preocupación, señalaron, es que una eventual filtración pase inadvertida y alcance el subsuelo, particularmente ante la importancia que tienen los recursos hídricos de la región.
