Alberto Witvrun.- En el primer trimestre del año Hidalgo se erigió como líder nacional en la detección de tomas clandestinas en los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), gracias a Cuautepec de Hinojosa que encabeza la lista de zonas con extracción y comercialización ilícita de
hidrocarburos o Huachicol con base social y disputas entre grupos delictivos que dejan
una estela de delitos de alto impacto entre los que están la extorsión, robo de autos,
autopartes, narcomenudeo y homicidios dolosos.
En la última década el Huachicol se convirtió en alternativa económica para los habitantes
de Cuautepec, al caer la industria del vestido en su segmento tejido de punto que
generaba cientos de empleos a través de talleres maquiladores que llegaron a tener
producción propia que colocaban en mercados regionales para lograr una economía
propia complementada con empleos en Tulancingo de Bravo y Ciudad Sahagún.
Las importaciones sin control “pegaron” fuerte a la industria del vestido hasta sumir en
crisis a esta región que encontró en el Huachicol la posibilidad de subsistir y pronto los
grupos delictivos, aunque han sufrido fuertes golpes y han sido detenidos algunos de sus
jefes o ejecutados por los rivales, han logrado blindarse con los pobladores que dependen
económicamente de la derrama económica del Huachicol.
Los estudios sociales sobre el Huachicol indican que crece y permanece en contra del
discurso oficial de que se había erradicado el sexenio federal anterior, por pobreza y falta
de oportunidades así que no hay que sorprenderse, que ha pesar de los esfuerzos del
gobierno estatal tenemos tres regiones donde el hidrocarburo ilegal contribuye a las
pérdidas que por 23 mil 400 millones de pesos anuales tiene Pemex, sin contar el
Huachicol Fiscal.
Por eso el Observatorio Ciudadano del Instituto para la Gestión, Administración y
Vinculación Municipal (IGAVIM) ubicó a Cuautepec de Hinojosa con 202 tomas
clandestinas detectadas en los primeros 90 días del año, para que Hidalgo sume en este
periodo 731 que significan el 28.52 por ciento de las localizadas en el país, lo que ayuda a
entender porque la violencia en la región Tula – Tepeji y la urgencia de una estrategia
diferente para combatir el Huachicol.
