Erick Morales.- El patrimonio arqueológico del estado busca recuperar el flujo de visitantes que todavía permanece por debajo de los niveles previos a la pandemia, principalmente en algunos de sus sitios más representativos, por lo que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) apuesta por mejorar las condiciones de visita y generar nuevas experiencias a partir de las obras de rehabilitación realizadas este año.
En cuatro zonas arqueológicas (Tula, Huapalcalco, Pahñú y Xihuingo) se ejecutaron trabajos con una inversión conjunta cercana a 8 millones de pesos, acciones que, de acuerdo con el director del Centro INAH Hidalgo, Manuel Villarruel Vázquez, permitirán fortalecer la conservación del patrimonio y ofrecer espacios más adecuados para recibir visitantes.
En Tula, una de las principales intervenciones consistió en rehabilitar dos grandes techumbres ubicadas en la base de la Pirámide B, donde se encuentran los Atlantes, además de trabajos de conservación en elementos como el Coatepantli y la restauración de piezas que forman parte del conjunto monumental, con el propósito de protegerlos de las condiciones climáticas.
Villarruel Vázquez reconoció que todavía existe una disminución en la afluencia de visitantes a sitios como los Atlantes de Tula, aunque señaló que será hasta la reapertura de los espacios intervenidos cuando podrá medirse el impacto de las obras, mientras el INAH trabaja con la Secretaría de Turismo estatal en capacitación para guías, artesanos y comerciantes, y en una estrategia para vincular la oferta cultural con el crecimiento turístico de la entidad.
