Hidalgo alcanzó las 30 medallas en la Olimpiada Nacional 2026 tras la participación del judo, aunque el panorama no luce alentador a casi tres semanas de que concluya la justa, donde la entidad todavía está lejos del ritmo mostrado en la edición anterior.
A un mes de competencia, la delegación hidalguense suma tres decenas de preseas, quedando a 32 de igualar las 62 obtenidas el año pasado, una cifra que hoy se ve lejana con el calendario avanzado.
En esta edición, la natación quedó como uno de los principales tropiezos, al pasar de ser una disciplina de aporte constante a quedar fuera del medallero, situación que refleja la pérdida de peso en una de las áreas que históricamente sumaba puntos.
El judo volvió a ser el principal sostén con nueve medallas en su reciente participación, tres de oro y seis de bronce, pero su aporte, aunque importante, no alcanza para revertir el ritmo general de la delegación.
En el balance actual, las únicas disciplinas que mantienen un estatus de garantía son el taekwondo y la charrería, consideradas tradicionalmente como las más sólidas para Hidalgo en competencias nacionales.
Aunque no se puede descartar al atletismo, halterofilia o tenis de mesa, deportes que atraviesan transiciones, cambios de categorías y salidas de figuras claves.
Mención aparte merece el caso de las luchas asociadas, disciplina que en su momento compartía protagonismo con el taekwondo, ciclismo, judo y charrería, pero que ha perdido regularidad en los últimos ciclos. Aunque todavía tendrá participación, su capacidad de sumar medallas está en duda.
Con cerca de tres semanas restantes de competencia, Hidalgo depende de sus disciplinas más fuertes para intentar acercarse a la cifra del año pasado, aunque el margen de recuperación ya es reducido dentro del calendario de la Olimpiada Nacional 2026.
