Alberto Witvrun.- La tragedia de San Primitivo el 18 de enero de 2019, Martes Negro que sirvió para el
acercamiento político del presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Omar
Fayad Meneses que tuvo para ambos buenos dividendos, para uno no pagar el alto costo
de la extracción y comercialización ilegal de hidrocarburos para el otro un salvoconducto
diplomático que hoy lo tiene como embajador en Noruega, mientras Hidalgo se consolida
a pesar del esfuerzo de las autoridades reflejado en los decomisos en el Reino del
Huachicol que disputan a sangre y fuego grupos delincuenciales.
El fenómeno del Huachicol es multifactorial por su alta rentabilidad económica,
corrupción en Petróleos Mexicanos (Pemex), dependencias de seguridad, fuerte demanda
del mercado negro y alternativa económica en vastas zonas del país donde como en
Hidalgo hay escasas oportunidades y marcadas diferencias socioeconómicas que le dan a
la delincuencia base social.
Por eso grupos de la delincuencia organizada arrebataron a los “ordeñadores” locales la
actividad porque se ha convertido en importante fuente de financiamiento equiparable o
en ocasiones por encima al narcotráfico, por consecuencia alternativa de ingresos para
cientos de familias de las zonas criticas por donde cruzan los ductos, lo que mantiene a
Hidalgo como uno de los estados con mayor actividad huachicolera.
Así pobreza y falta de empleo llevan a comunidades a participar en el robo como forma de
subsistencia, normalizando la actividad mientras el aumento en el precio de la gasolina
legal incrementa el atractivo del combustible ilegal que es hasta 50 por ciento más barato,
lo que reflejan que los programas sociales gubernamentales no son suficientes para evitar
la incorporación a esta actividad.
Y amplias zonas de Hidalgo reúnen estas condiciones a lo que se suma la incapacidad para
vigilar la amplia red de ductos que cruzan su territorio aún con el decomiso de 6 millones
de litros de combustible en tres años, que, de acuerdo con un especialista en seguridad
consultado, esta cantidad si caso representa un tercio de los hidrocarburos extraído
ilegalmente.
