Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Fueron descubiertas cinco tumbas asociadas al periodo de esplendor de Teotihuacán por arqueólogos, en la localidad Ignacio Zaragoza, durante los trabajos de salvamento arqueológico que acompañan la construcción del Tren México–Querétaro.
El hallazgo se produjo en un espacio donde existió un conjunto doméstico prehispánico; ahí especialistas localizaron restos de habitaciones, patios y estructuras cuyos vestigios permanecieron ocultos bajo la tierra durante siglos.
Las excavaciones revelaron enterramientos colectivos e individuales, varios de ellos en tumbas excavadas directamente en el tepetate. Según expertos, estas estructuras tienen similitudes con las conocidas tumbas de tiro debido a sus cavidades verticales y cámaras funerarias.
Uno de los descubrimientos de mayor relevancia fue una tumba localizada al interior de una habitación, donde se recuperaron restos de ocho individuos junto con 47 vasijas miniatura, utilizadas probablemente como parte de rituales funerarios.
De acuerdo con especialistas del INAH, la información obtenida permitirá ampliar el conocimiento sobre la presencia teotihuacana en el norte de Hidalgo, así como la relación del sitio de Ignacio Zaragoza con otros asentamientos regionales de gran relevancia arqueológica.
