Jesús Castillo.- Para blindar la riqueza agroalimentaria de la Sierra Gorda, el gobernador Julio Menchaca Salazar, recibió la Declaratoria de Protección de la Indicación Geográfica del Chile Rayado de La Misión por parte del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Este distintivo jurídico no solo garantiza la exclusividad de origen de este fruto emblemático, sino que busca establecer un esquema de comercio justo que beneficie directamente a las familias productoras de la región donde este cultivo es el motor de la economía local.
Durante el acto protocolario, el mandatario estatal subrayó que el respaldo del IMPI es una herramienta fundamental para la defensa de un producto que posee características únicas a nivel global, desarrollándose exclusivamente en las tierras de La Misión, bajo estándares de alto rendimiento.
Menchaca destacó que este logro es el resultado de una alianza estratégica entre el aparato gubernamental, el sector académico y los productores, orientada a salvaguardar los conocimientos tradicionales y potenciar el desarrollo económico de la zona. La relevancia de esta variedad de chile jalapeño, distinguida por sus características rayas pronunciadas, es tal que abarca más de dos mil hectáreas de cosecha y ha sido integrada formalmente al Atlas Turístico de México.
Por su parte, el director general del IMPI, Santiago Nieto Castillo, enfatizó el arraigo histórico de este cultivo, cuya producción ininterrumpida supera ya el siglo de antigüedad, y aprovechó el espacio para reconocer la gestión actual en materia de propiedad intelectual, señalando que Hidalgo se posiciona hoy en el octavo lugar nacional en patentes de ciencia y tecnología, tras haber concretado protecciones previas como la del aguamiel y mantener en curso gestiones para la barbacoa, el ximbó y el destilado de pulque.
Desde la perspectiva del sector agropecuario, el secretario Napoleón González Pérez vinculó este avance con la “transformación profunda” del campo hidalguense, respaldada por un incremento presupuestal histórico del 486 por ciento.
En este esfuerzo multidisciplinario, la academia jugó un rol clave a través de la Universidad Tecnológica Tula-Tepeji; de acuerdo con el subsecretario Daniel Fragoso Torres, especialistas de dicha institución colaboraron durante tres años con los productores para reunir la evidencia técnica necesaria, vinculando el éxito científico con el fortalecimiento del sistema educativo superior en la entidad.
