*¿El fin de una historia?

Alberto Witvrun.-Cuando aparecieron en la escena política del Valle del Mezquital con sus maestrías y doctorados los hermanos Cipriano y Pascual Charrez Pedraza egresados de la Universidad de Chapingo, sorprendieron a más de uno por su discurso y capacidad para integrar organizaciones sociales que pronto tuvieron base en muchas comunidades porque sus prácticas poco ortodoxas les permitieron dar respuesta a muchas comunidades.

El Movimiento Social Patriótico y antes el Movimiento Indígena Otomí le permitieron al primero aprovechar el descuido y desatención de las organizaciones de afiliación priista, principalmente del Consejo Supremo Hñahñu (CSH) para posicionarse mediante la extorsión y el chantaje a empresas constructoras contratistas de los tres niveles de gobierno a quienes les secuestraban maquinaria y personal a cambio de cuotas y de contratar a sus afiliados como mano de obra.

Probado el modelo y el sistema, Pascual Charrez constituyó la Sociedad Integral de Organización Nacional (SION) que aplicó la misma metodología, ambos encontraron también un filón en la gestión de proyectos productivos y animados por la ex candidata a gobernadora Xóchitl Gálvez Ruiz que buscaba apoyo a su proyecto político, decidieron incursionar en la política partidista.

El más aventajado fue Cipriano, que ganó tres elecciones en línea, dos por Acción Nacional (PAN) presidente municipal de Ixmiquilpan y diputado local y, diputado federal por Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), pero su historia ya se conoce en 2018 se vio involucrado en un percance carretero donde murió una persona, lo que le costó el desafuero y en septiembre de 2019 fue detenido no por ese delito de homicidio culposo, si por el de homicidio doloso en grado de tentativa en contra de Pascual.

Cipriano en la cárcel, Pascual que ganó la presidencia de Ixmiquilpan, mediante un juego perverso de poder entre priistas, para hacer quedar mal al todavía gobernador Francisco Olvera, parecía quedarse con el capital político pero su pésimo gobierno y excesos de utilizar recursos públicos para que su hermano menor Vicente, que también tiene su organización social, llamada Avance fuera su sucesor, los tiene al borde del precipicio.

Porque de confirmarse en la Sala Superior la anulación de las elecciones en Ixmiquilpan, es factible que Vicente Charrez no pueda participar por la recomendación de la Sala Regional Toluca del Tribunal Federal Electoral, de que se le debe aplicar por el Tribunal Estatal Electoral un procedimiento especial sancionador, que le impediría volver a contender; ahora que de proceder y prosperar la revisión que solicitará la alianza PAN-PRD, el ganador sería Edmundo Martínez.

Así que todo señala que el fin de la historia política de los hermanos originarios de Orizabita que sentaron sus reales en Villa La Paz y que amagaron con dominar el Valle del Mezquital, no tendrá un final feliz, porque Pascual, el ex presidente municipal puede enfrentar procesos penales en los meses que vienen.