*Dormir con el enemigo

Alberto Witvrun.-El ex candidato a presidente municipal de Pachuca Pablo Elías Vargas González mantiene un interesante activismo al interior de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) donde aunque no le guste a un amplio sector del morenismo sigue reinando el corporativismo, “lana y estructura” del Clan Universitario dirigido desde el penal del Altiplano por Gerardo S. C. que utilizando al Partido del Trabajo (PT) mantiene posiciones estratégicas gracias a la marca del partido presidencial.

La integración también de personajes que califican de indeseables como el cantante Francisco Xavier Berganza Escorza, complica el escenario para quienes desde diferentes expresiones políticas, buscan que en Morena se apliquen los principios democráticos y caminen hacia una institucionalidad interna donde por encima de grupos y personajes sean las bases las que determinen rumbo y candidaturas.

Vargas González no es el único que demanda la democratización pero difícilmente lo lograran porque los intereses cupulares parece que se impondrán los próximos meses para llevar a la candidatura al gobierno de Hidalgo a un candidato que nada tendrá que ver con los auténticos principios que enarboló en su nacimiento este movimiento que llevo a la presidencia del país a Andrés Manuel López Obrador.

Así que las corrientes democratizadoras están condenadas a convivir con los indeseables y en el caso de Vargas González con sus enemigos históricos del Clan Universitario que lo persiguieron y reprimieron como académico e investigador en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y participaron en la derrota que sufrió como candidato a presidente municipal de Pachuca.

Serán interesantes los acontecimientos en los próximos meses cuando empiecen las definiciones y los grupos cupulares muevan sus tentáculos para terminar de apoderarse del partido y ante ello cómo reaccionarán las expresiones que quieren un partido democrático cuando diría el presidente prevalece el “aspiracionismo sin escrúpulos” que busca llegar arriba a costa de lo que sea.