Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Cerca de 20 obreros que laboraban en las obras del tren México-Querétaro denunciaron haber sido dados de baja bajo un esquema forzado de “renuncia voluntaria”, porque fueron presionados por personal militar.
Los trabajadores indicaron que hasta la semana pasada laboraban en el frente 4 del tramo ubicado en San Pedro Alpuyeca, en Tula y les hicieron firmar su salida bajo advertencias de posibles “consecuencias” si no aceptaban.
Acusaron irregularidades en su contratación, para no generar antigüedad o derecho a la seguridad social, firmaban contratos cada tres meses, con “bajas” de dos semanas, aunque seguían trabajando.
Exigieron una auditoría a los responsables militares del proyecto, por la sospecha de existir malos manejos de recursos.
