Miguel Á. Martínez. Tepeji del Río.- La comunidad indígena de San Ildefonso marcó distancia de las declaraciones de la alcaldesa, Tania Valdez Cuéllar, respecto a las obras de mitigación al poblado por el paso del tren México–Querétaro.
Luego que la presidenta municipal afirmara, en entrevista, que habitantes habían solicitado la perforación de un pozo y la construcción de una planta de tratamiento como parte de las compensaciones por la obra ferroviaria.
Pobladores rechazaron esa versión y aseguraron que los proyectos no fueron planteados por la comunidad ni corresponden a sus prioridades actuales.
Existe una desconexión entre la administración municipal y la realidad local, lo que, afirman, ha derivado en decisiones que no reflejan las necesidades del pueblo.
Aunque evitaron detallar cuáles son las obras que consideran urgentes, insistieron en que cualquier intervención debe surgir de un proceso de consulta genuino y en ese sentido hicieron un llamado a la alcaldesa para que visite la comunidad y escuche directamente a sus habitantes.
El desacuerdo se produce en medio de la ejecución del proyecto ferroviario federal que contempla acciones de mitigación social en las zonas impactadas. Para San Ildefonso, el debate trasciende la obra pública y pone en el centro la representación comunitaria y la forma en que se toman decisiones que afectan al territorio.
Cabe resaltar que los trabajos del tren México-Querétaro cruzan el territorio de Tepeji del Río por las localidades de Santiago Tlaltepoxco, El Salto, Benito Juárez y San Ildefonso. De hecho, la obra se encuentra detenida en El Salto ante la falta de acuerdos indemnizatorios con ejidatarios de Melchor Ocampo.
