Erick Morales.- El desalojo del inmueble que tiene comodato la Fundación Arturo Herrera Cabañas (FAHC) provocó intercambio de posturas entre legisladores, principalmente de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), en la tribuna del Congreso local.
La diputada Tania Meza Escorza evocó luchas sociales de la izquierda en los años 80: “En ese entonces, manifestarte contra las injusticias era arriesgar la vida”. Añadió que encontró solidaridad en la FAHC y llamó a sus compañeros a no olvidar que “esta izquierda es generosa” y que el proyecto político “pone primero a la gente desfavorecida”.
En contraste, la diputada Mónica Leanett Reyes Martínez, del Partido Nueva Alianza Hidalgo (Panalh), señaló que “el nombre de fundación es distinto a lo que es una asociación”, advirtiendo que “hay quienes añoran ese modelo de beneficiarse de los bienes sin rendir cuentas”, al tiempo que pidió “no confundir el fin de privilegios con persecuciones”.
Lizbeth Iraís Ordaz sostuvo que “el interés personal disfrazado de un interés público genera un desvío de causas” y afirmó que el uso del espacio para actividad mercantil “desvirtuó la causa justificada”.
El debate subió de tono cuando Meza Escorza respondió que la fundación ha hecho más por los realmontenses que la propia legisladora, quien le recriminó que, siendo secretaria de Cultura, no recuperó esos espacios.
Por su parte, Cynthia Citlali Delgado Mendoza indicó que el inmueble, como patrimonio público, debe apegarse a la ley, aunque reconoció que la FAHC ha sostenido actividades culturales sin presupuesto y que la cafetería puede entenderse como autogestión.
El priista Marco Antonio Mendoza Bustamante pidió: “no enloden el nombre de un hombre que no saben lo que hizo por este estado”.
