Erick Morales.- Con 25 votos a favor, cero en contra, el Congreso local aprobó una nueva Ley del Notariado que sustituye la legislación vigente desde 2010 y establece un marco jurídico para fortalecer la certeza jurídica, incorporar herramientas digitales y reforzar los mecanismos de supervisión de la función notarial.
Al presentar el dictamen, la diputada morenista Lizbeth Iraís Ordaz Islas señaló que la reforma responde a las nuevas necesidades sociales, económicas y tecnológicas del estado. “La fe pública no es una formalidad de papel, es la confianza del Estado puesta al servicio de las personas”, expresó.
Explicó que la nueva norma reafirma que la función notarial es una atribución pública delegada por el Estado y contempla seis ejes principales: fortalecer el carácter público del notariado, proteger los derechos de las personas usuarias, profesionalizar la carrera notarial, incorporar procesos digitales como la firma electrónica y el protocolo digital, consolidar las instituciones relacionadas con el notariado y establecer procedimientos de supervisión, quejas y sanciones.
Ordaz Islas afirmó que la nueva legislación busca ofrecer servicios notariales “más seguros, más accesibles y transparentes”, además de brindar mayor certeza en operaciones patrimoniales, familiares y empresariales.
