*Alianzas ajenas a la militancia

Alberto Witvrun.-El establecimiento de alianzas ajenas a la militancia están dejando un mal sabor de boca electoral a Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que por lo menos en el área metropolitana le volvió a apostar al Clan Universitarios de Gerardo S. C. que veía la posibilidad de recomponer lo sucedido el 18 de octubre de 2020 con opciones diferentes, aunque en la mesa de negociación el argumento principal fue la derrota de Pablo Elías Vargas González.

Damián Sosa Castelán y Abraham Mendoza Zenteno argumentaron que no podían seguir experimentando con perfiles como los del académico e investigador, que los perfiles universitarios de mujeres que ellos ofertaban y que finalmente fueron impuestas era lo mejor para darle un sentido de empatía con la población femenil de los distritos capitalinos, no obstante que a pesar de haber participado como suplentes en 2018, son desconocidas.

El otro argumento esgrimido es que la estructura universitaria es suficiente para hacerlas ganar, si esto es cierto, solo confirmaría que en las elecciones municipales operaron en contra o nada hicieron por apoyar las campaña de Vargas González, que de haber ganado el ayuntamiento de Pachuca, se hubiera convertido en un aspirante en el 2022, lo que no era conveniente a los intereses de Mendoza Zenteno.

Como esta alianza en que no fue considerada la opinión de los militantes y todo se decidió en una mesa de negociaciones en lo oscurito, solo le dejan a los desplazados la promoción del voto de castigo, porque el rechazo al manejo corporativo e intereses del Clan Universitario no ha disminuido, sin embargo quienes prometieron combatirlo como Francisco Patiño Cardona y el propio Pablo Vargas, se quedaron cortos.

Ni siquiera el Frente Nacional Obradorista (Freno) con la toma de oficinas logró ser contrapeso a esta mezcla de intereses que en el corto y mediano pazo tendrá desenlaces inesperados y desencuentros, porque Gerardo S. C. no cumple cabalmente esa clase de compromisos y quien puede pagar los platos rotos es el delegado de Bienestar, que no debe generar confianza en las lealtades que hoy le ofrece el Clan Universitario.