Alertan crecientes de aguas del rio de Tula

Miguel Á. Martínez. Tula de Allende. La madrugada de este jueves, damnificados de la inundación de septiembre pasado en la zona centro y nueve localidades de la demarcación se pusieron en estado de alerta, ante una nueva creciente de las aguas negras del río Tula, que pudiera causar una inundación como la de septiembre pasado, en el centro de la demarcación y en nueve localidades más.

Mediante una transmisión en vivo a través de redes sociales, Héctor Estrada Jiménez, secretario de La Gran Asamblea de Damnificados Tula 2021 (LGADT2021), externó que, ante la falta de un protocolo de emergencias por parte de las autoridades municipales, a los tulenses no les quedaba más que autoprotegerse, en busca de salvar su patrimonio y la vida misma.

Alrededor de las 2 horas, desde el puente 5 de Mayo, que conecta a la colonia 16 de Enero con el centro, mencionó que el incremento de aguas residuales ya había cubierto un drenaje de la zona, por lo que habría que estar alerta a los acontecimientos: “el aviso no es para entrar en pánico, sino para coordinarnos y cuidarnos entre nosotros”, dijo.

El evento de esta madrugada, arrastró parte de las obras que las constructoras CONAISA e IROL Corporativo ya llevaban en el cauce del afluente, por lo que ciudadanos criticaron que se desperdicien de esta manera los recursos públicos. Opinaron que los trabajos se debieron iniciar desde noviembre de 2021, y no en plena temporada de lluvias, sólo para justificar gastos.

Por separado, María Berenice Pecina Jiménez, presidenta de LGADT2021 acusó que, al igual que en septiembre pasado, el ayuntamiento está actuando de manera negligente, y no está preparado ni siquiera con un protocolo de emergencias ni cuenta con un Atlas de Riesgos validado y actualizado.

Exigió al alcalde Manuel Hernández Badillo, el despido inmediato de la titular de PC, Ivonne Martínez Martínez, por negligencia y no estar capacitada para el cargo que desempeña: “ni siquiera cuenta con certificación”.

Horas más tarde, alrededor de las 8 de la mañana, los líquidos residuales descendieron al menos metro y medio, pero quedó en evidencia la falta de respuesta del gobierno local para ejecutar los protocolos necesarios para una eventual evacuación. No se cuenta con un protocolo de emergencias.

Los trabajadores de Conagua se presentaron en su centro de labores (puentes Metlac y Zaragoza) sin embargo, no pudieron hacer ninguna labor, debido a que sus herramientas estaban sumergidas o por haber sido arrastrados por los líquidos residuales del Valle de México.