Erick Morales.- Las aguas residuales que se generan en zonas urbanas del estado de Hidalgo representan un grave problema ambiental y de salud pública, advirtió el diputado local del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Avelino Tovar Iglesisas porque, dijo, el 60 por ciento de ellas se descargan sin tratamiento alguno lo que representa un riesgo para la población
Advirtió sobre el deterioro y abandono de plantas tratadoras de aguas residuales en el estado y aseguró que el problema responde a falta de acción y supervisión de las autoridades porque de las 435 plantas instaladas en la entidad, 223 no operan, lo que provoca que el 60 por ciento de las aguas residuales se descarguen sin tratamiento y de acuerdo con cifras oficiales solo el 22 por ciento son procesadas y esto en su mayoría en la instalada en Atotonilco de Tula.
“No es un problema de presupuesto, tampoco es un problema de tecnología, es un problema de voluntad y de rendición de cuentas”, por parte principalmente de los gobiernos municipales, que no tienen como prioridad este problema a pesar de su importancia.
El legislador local afirmó que la situación se replica en distintos municipios: en Tepeji del Río, precisó 12 de 22 plantas no funcionan y cuatro nunca fueron recibidas por irregularidades en su construcción. En Tulancingo de Bravo, de ocho plantas solo opera una; mientras que en Tizayuca y Acaxochitlán existen instalaciones abandonadas o que nunca entraron en operación.
Tovar Iglesias centró parte de su posicionamiento en el Congreso del estado en el caso de Apan, donde una planta construida con inversión que superó los 25 millones de pesos presenta daños en bombas, cableado y transformadores, lo que ha provocado descargas sin tratamiento hacia el canal El Papalote y zonas agrícolas. “Plantas construidas para inaugurarse y no para operarse”, reclamó.
Ante ello, presentó un acuerdo económico para exhortar a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath), Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH), Comisión Estatal del Agua (CEA) y al ayuntamiento de Apan a informar, evaluar daños ambientales y atender el problema sanitario.
