Alberto Witvrun.- Trascurrieron 17 meses del gobierno municipal de Imelda Cuéllar Cano que ocupó anteriormente la diputación local y encontró en el secretario de Gobierno al promotor que requería para ser postulada a la presidencia municipal de Actopan en contra de un amplio sector de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) incluyendo a su
antecesora y diputada federal Tatiana Ángeles Moreno.
El proceso interno dejó resentimientos en personajes y grupos, aun así, genero
expectativas que pronto se desvanecieron provocando confrontaciones y una profunda
decepción social al no cumplirse compromisos y promesas, por el contrario, se agravaron
problemas como la inseguridad y servicios como la recolección y confinamiento de
desechos sólidos paralelamente a síntomas y señales de corrupción, que no termina de
sacudirse desde la tradicional Feria de la Barbacoa.
En el cabildo las pugnas continúan a pesar de que por el linchamiento generado por la ola
de delincuencia se “deshizo” del regidor del Partido Verde Omar Ramírez Gutiérrez, que se
convirtió en su más duro crítico, sin embargo, en cada sesión hay cuestionamientos y el
respaldo político del segundo piso de Plaza Juárez en la capital, no basta para evitar los
constantes traspiés.
Que se observan en la cascada de renuncias así se fue de la dirección de
Catastro Meyland Espejel Moreno de la de Desarrollo Económico Carolina Pardo
Pardo, de la oficina de Atención a la Mujer Flor Camargo Hernández de Recursos
Humanos Adrián Urbiola Verdejo y la Oficial Mayor Massiel Téllez Carmona,
además del ajuste que hizo en Comunicación Social y el relevo en Seguridad
Pública.
Esto ha generado una parálisis en distintas áreas donde los encargados de los
despachos en tanto se nombran nuevos titulares, no tienen la autoridad para
tomar decisiones a menos que quieran enfrentar el iracundo temperamento de la
presidenta municipal, que esta empeñada en gobernar a capricho, con un alto
costo para el partido que la llevo al ayuntamiento.
