*UAEH ¿nuevos aires?

Alberto Witvrun.-En 1982, cuando en la sala de Consejo Universitario frente a la fuente de La Garza en el edificio central de la Universidad Autónoma de Hidalgo (UAH) ese 3 de marzo el grupo encabezado por Gerardo Sosa Castelán secretario general del Sindicato Único de Trabajadores al Servicios de los Poderes del Estado de Hidalgo (SUTESPEH), convertía en rector a Juan Alberto Flores Álvarez, con el apoyo del rector saliente Carlos Herrera Ordoñez pero sobre todo del ex gobernador Jorge Rojo Lugo, el control de la máxima autoridad universitaria la tenía la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (FEUH).

Por ello previo al proceso en el que también compitieron Javier Romero Álvarez y Nicolás Licona Ruiz, se desató una feroz lucha por el control del organismo estudiantil que en ese momento presidía Luis Rey Ángel Carrillo, que obedecía al grupo de Manuel Ángel Villagrán Valdespino y Francisco Olvera Ruiz, al apoderarse el grupo de Gerardo Sosa de la mayoría de las dirigencias estudiantiles de escuelas e institutos tenía el triunfo asegurado, así Gerardo Sosa, pudo llevar a la rectoría a Juan Manuel Menes Llaguno.

Él, en mayo de 1990 fue rector, tras hacer renunciar a Menes Llaguno que había sido relecto dos meses antes, bajo ese esquema y su primera acción fue modificar el estatuto para quitarle ese control del Consejo Universitario a la FEUH y darle una nueva estructura que le garantizará el control; así pudo abortar la intentona de asonada de Alejandro Rosas García gestada entre 2003 y 2004.

La estructura actual de la Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) que negociará Gerardo Sosa con el gobernador Francisco Olvera Ruiz para cambiar la ley orgánica, le permite un doble control, sobre el Consejo Universitario y administrativamente desde el Patronato Universitario y la situación legal por la que atraviesa, no le impedirá mantener su hegemonía y control sobre la institución.

Por eso quién o quiénes lanzan campanas al vuelo, y aseguran que llegaron nuevos aires a la UAEH, se equivocan, para que esto suceda tendrá que darse un proceso interno si alguna fuerza externa quiere aprovechar la coyuntura solo generará un caos, tendrán que ser los universitarios quienes se sacudan 38 años de control unipersonal, por lo pronto una pieza importante en la estructura sosista es su hermano menor y secretario general de la institución Agustín Sosa Castelán.

Quienes conocen los intestinos de la universidad, sostienen que el también ex presidente de la FEUH que encabezará la quema de la presidencia municipal de Tulancingo en 1985 y fuera involucrado en el homicidio de un subgerente de Teléfonos de México, hoy está limpio porque nada tiene que ver con los movimientos financieros y la estructura funciona, así que el cambio en la UAEH, no será de un día para otro.