*Ramírez Cuéllar y su desastre en Morena

Alberto Witvrun.-Alfonso Ramírez Cuéllar, está en opinión de un amplio sector de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) llegando al máximo del ridículo como dirigente de esto que no termina de conformarse como partido, en un prueba que parecía se resolvería fácil y daría un golpe de autoridad en la antesala de las elecciones federales intermedias que son las elecciones municipales en uno de los históricos bastiones del priismo que forma parte de la quinteta de estados donde no se ha registrado alternancia en el gobierno estatal.

Al abrirse el proceso electoral en diciembre de 2019, el panorama para Morena era halagador se aseguraba que ganaría en por lo menos 60 de los 84 municipios, hoy producto de sus errores, falta de dirigencia formal, liderazgos y una cruenta lucha de intereses personales y de grupo, de inicio solo competirá en 58 de los 84 municipios y sus posibilidades de triunfo se redujeron considerablemente en los últimos meses.

Para empezar va en alianza con los partidos Encuentro Social (PESH), del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM) en 25 municipios, de los que a Morena le correspondieron 8 candidatos, pero no registró a tiempo planillas en Juárez Hidalgo y Metztitlán, es decir que en alianza solo lleva 6 candidaturas, lo que además retrasó el inicio de campañas en esas municipalidades incluyendo la capitalina.

Pero tampoco registró candidaturas en otros siete: Atlapexco, Mineral del Chico, San Bartolo Tutotepec, Santiago Tulantepec, Xochicoatlán y Yahualica, a ello agregan 40 candidaturas impugnadas y en Mineral de la Reforma la panista Arely Maya Monzalvo declinó, pero no resolvió la inconformidad al mantener la posición para el clan de Gerardo Sosa, con Laura Ramírez, dejando fuera a Irma Hernández e Hilda Miranda.

El condimento final a esta amarga sopa es el costo electoral que tendrá el entrega no menos de una docena de candidaturas al clan universitario que carga con el proceso penal que le siguen a su jefe y presidente del Patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) por peculado, defraudación fiscal, lavado de dinero y delincuencia organizada, grupo al que Ramírez Cuéllar no quiso sacudirle a Morena.

Porque los candidatos y candidatas de Apan, Tepeapulco, Mineral de la Reforma, Tulancingo de Bravo, Huejutla de Reyes, Epazoyucan e Ixmiquilpan, se volvieron frágiles por provenir del clan universitario, grupo que hoy no tiene calidad ni autoridad moral, porque no representa el código de no robar, no mentir y no traicionar, aun así Ramírez Cuéllar, se atrevió a decir que la ventaja les pertenece.