*Morena: Pachuca sin estructura

Alberto Witvrun.-Las luces rojas se encendieron en Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) luego de la asamblea distrital de Pachuca, que por suerte al igual que todo el proceso fue anulado, porque mostró que no tiene estructura y en la reposición del proceso se abre la puerta al corporativismo y capacidad financiera del clan universitario, sea mediante nuevas asambleas o las encuestas sugeridas por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

De un padrón de 3 mil militantes apenas se presentó un 10 por ciento y quien más votos logró que fue Lizbeth Serrano Santos, con poco más de 60 y el segundo lugar Noé Alvarado Zúñiga solo 35 sufragios; pero si la escasa participación no fuera suficiente para desacreditar esta asamblea, ambos electos como delegados a la asamblea estatal que no se efectuará, no cumplieron con la convocatoria, ya que Serrano Santos no renunció a su cartera en el comité estatal.

Y Alvarado Zúñiga tampoco lo hizo al ayuntamiento donde se desempeña como regidor, para colmo sigue apareciendo como parte de la fracción edilicia del Partido Acción Nacional (PAN) porque por acuerdos de facto llegó a la asamblea aun cuando era militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y ahora sorprendió haciendo su debut como militante de Morena, más allá de esto no cumplía con la convocatoria y le permitieron participar.

Más todavía, apareció como militante Hortensia Becerra identificada con la perredista Edith Ibarra “La Güera”; electa a pesar de señalamientos de abusos en la populosa colonia La Cruz y, no falto el representante del delegado de Bienestar Abraham Mendoza Zenteno, el tizayuquense Daniel Quezada primo de Francisco Tovar Quezada, hombre cercano al responsable de los programas sociales del gobierno federal, lo que hizo que Paola Gutiérrez impugnará la asamblea.

Pero al ser anulada, ahora Morena tendrá que decidir en reponer el proceso, que permitiría ampliar la participación en un nuevo padrón, donde los clanes fundadores, no podrán poner candados al corporativismo de grupos como el de Gerardo Sosa Castelán o bien acudir a las encuestas, las que siempre podrán ser manipuladas por quienes integran las cúpulas, mientras se evidenció que para ganar en Pachuca, dependerán en mucho de la inercia de 2018 o de un candidato arrasador.

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