*La mano de Mario en Hidalgo

Alberto Witvrun.-Hidalgo fue para Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) un laboratorio de cómo se elegirá a su dirigencia nacional, es decir antes de la encuesta ya sabrán quien presidirá al partido, en este caso el colimense Mario Delgado Carrillo, pero mucho tendrán que corregir tras la experiencia hidalguense, al ser uno de los responsables del caos en la selección de candidatos a presidentes municipales.

Secreto a voces, es que fue Delgado Carrillo, quien abrió la puerta a Gerardo Sosa Castelán, que utilizó a Alejandro Olvera Mota para manipular el proceso aprovechando la negligencia y desconocimiento de la Comisión Nacional de Elecciones que sin investigación previa se dejaron influir en la comodidad de un escritorio en la Ciudad de México.

La responsabilidad política central, no libra a los personajes locales, principalmente a Abraham Mendoza Zenteno, aliado de Gerardo Sosa desde que asumió la delegación de Bienestar; al dejar la dirigencia estatal no dejó un equipo que operara institucionalmente al partido y se entregó a los intereses del Clan Universitario que le incrustó gente en la delegación y hasta a familiares directos del jefe, que hoy enfrenta procesos legales.

Mendoza Zenteno, trató de encubrir su pésima operación, teóricamente prohibida por el presidente y su sometimiento a los Sosa apoyando en Pachuca a Pablo Vargas González en contra del candidato sosista Francisco Xavier Berganza y del que las encuestas daban como mejor posicionado Canek Vázquez, en lo que mucho tuvo que ver su colaboradora Alejandra Mendoza, que es cercana a Tonatiuh Herrera Gutiérrez.

Así logró el Clan Universitario no menos de 15 candidaturas: Tulancingo, Tepeapulco, Zempoala, Apan, Huejutla, Epazoyucan, Mineral de la Reforma, Ixmiquilpan, Huautla, Tula y en su doble juego, su leal Alejandro Olvera Mota, representante ante el Instituto Estatal Electoral (IEEH) no registró planillas en 9 municipios, para favorecer en algunos casos al Partido del Trabajo (PT) con quien Gerardo Sosa, estableció acuerdos, hace dos meses.

Recursos y quejas de desplazados, llegaron al tribunal y a la dirección central, el primero las declaró improcedentes y Alfonso Ramírez Cuéllar que escuchó a un par de ex aspirantes las arrojó en saco roto porque no hay muestras de querer corregir, porque le representaría un enfrentamiento con quien le sucederá en la presidencia de Morena.

Dejar en manos del Clan Universitario el registro de candidatos le salió caro Morena; una veintena de planillas observan inconsistencias, con la posibilidad de que el IEEH no otorgue el registro, así que triunfo que se veía en la mayoría de los 84 ayuntamientos se convierte en espejismo, pero Hidalgo como laboratorio, queda en Morena como experiencia de lo que Mario Delgado, no debe hacer, de presidir a lo que en la práctica aún no es partido.