*¿Ganó El Perro o…?

Alberto Witvrun.-Al iniciar su administración Yolanda Tellería Beltrán juró terminar con el comercio ambulante o de subsistencia del Centro Histórico de Pachuca, lo que luego de tres años se convirtió en una más de los compromisos incumplidos por la ex priista que llegó a la Casa Rule postulada por Acción Nacional (PAN) y una serie de alianzas de facto con personajes y grupos de otros partidos políticos.

Fue un un abierto reto a Oscar Pelcastre Almanza presidente de la Federación de Organizaciones Independientes del Estado de Hidalgo (Foideh) lo que tuvo firme respaldo del comercio organizado, para ello colocaron mamparas en diferentes puntos de la ciudad donde se advertía que no estaba permitido el ambulantaje, lo que desató una estrategia de protestas de las huestes de este personaje popularmente conocido como El Perro.

Un triunfo parcial del ayuntamiento capitalino fue el retiro de puestos del atrio de la Iglesia de la Asunción y del Portal Constitución, pero parcial al fin, hoy otra vez esos espacios están llenos de comerciantes afiliados a la Foideh y de los avisos solo quedan las estructuras de herrería, que en algunos casos son utilizados para amarrar los “manteados”, lo que simboliza el triunfo de Pelcastre Almanza sobre la administración de Tellería Beltrán.

Lo sospechoso es que la autoridad municipal desaparece los fines de semana y permite la invasión de las huestes comerciales de El Perro, que obviamente cobra la rigurosa cuota a quienes salen a vender toda clase de productos haciendo imposible caminar sobre la banqueta en algunos tramos del Centro Histórico, lo que puede ser producto de un acuerdo no escrito.

Mientras que los comerciantes establecidos acusan que curiosamente cuando la autoridad retiró a los ambulantes empezaron los “cortinazos”, por el lado que sea este personaje generado durante el paso de Eugenio Imaz Gispert por el Comité Municipal del Revolucionario Institucional (PRI) en el gobierno de Jesús Murillo Karam, demostró que tiene más fuerza que Yolanda Tellería Beltrán, aunque hay quien asegura en los pasillos de Casa Rule, que negociaron “en lo oscurito”.