Jesús Castillo.- En un esfuerzo por preservar la biodiversidad y el equilibrio ecológico del estado, la Barranca de Metztitlán fue escenario de la liberación de 11 ejemplares de fauna silvestre, marcando la segunda jornada de este tipo en lo que va de 2026.
Esta acción de reintegración es el resultado de un trabajo coordinado entre la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre de Pachuca y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), organismo encargado de supervisar que cada proceso cumpla con los estándares necesarios para garantizar la supervivencia de los animales en su entorno natural.
El grupo de especies rescatadas y rehabilitadas que regresó a su hábitat está integrado por tres lechuzas, dos tlacuaches, dos zorras grises, un cacomixtle, un gavilán, una ardilla de vientre rojo y un ardillón de roca.
Antes de su liberación, cada individuo fue sometido a protocolos especializados de atención médica y biológica, asegurando que se encontraran en condiciones óptimas de salud y con los instintos necesarios para reintegrarse con éxito a la vida silvestre.
Este programa de conservación subraya la importancia estratégica de la Barranca de Metztitlán como refugio natural y refuerza el compromiso de las autoridades ambientales por proteger la fauna regional.
