*Cuba, el fin de un sueño
En 67 años quedó demostrado que la revolución comunista, justificada por la desigualdad,
fracasó en el logro de su principal objetivo: la mejora en las condiciones de vida de los
cubanos.
Han pasado 67 años desde que el 1 de enero de 1959 el dictador Fulgencio Batista
abandonó La Habana, ocupada inmediatamente después por tropas revolucionarias,
dando con ello inicio al sueño comunista en la isla. En aquel entonces, la enorme
desigualdad en el país caribeño fue la semilla que otorgó el apoyo social que la revolución
necesitaba para primeramente derrocar al dictador y posteriormente instaurarse y
mantenerse durante casi siete décadas.
Ahora bien, ¿Era Cuba un país pobre a finales de los cincuenta? A decir verdad, no lo era .
Antes de 1959, Cuba no figuraba entre las economías más pobres de América Latina. En
1958, la isla tenía uno de los niveles de ingreso per cápita más altos de la región,
ubicándose entre las tres economías líderes latinoamericanas y en niveles comparables,
en términos relativos de la época, a España, Portugal e incluso Japón. 1 Asimismo,
presentaba indicadores sociales avanzados para el contexto regional, con una esperanza
de vida cercana a los 63 años. 2 La tasa de alfabetización hacia finales de la década de
1950 se situaba entre 75% y 80%, por encima del promedio latinoamericano. 3 En materia
sanitaria, Cuba registraba una de las tasas de mortalidad infantil más bajas del
continente. 4
El verdadero problema social residía en los altos niveles de desigualdad en la distribución
del ingreso y la propiedad —con un coeficiente de Gini estimado entre 0,50 y 0,55—, así
como en la marcada brecha entre zonas urbanas y rurales, vinculada a la concentración de
la tenencia de la tierra y al empleo estacional en el sector azucarero, lo que generaba
pobreza rural pese al elevado ingreso promedio nacional. 5
Hoy, el PIB per cápita cubano se estima en torno a 8.000–9.000 dólares internacionales
(PPA actual), lo que la ubica en una posición intermedia en América Latina, por debajo de
economías como Chile, Uruguay o Panamá, y muy distante de España, Portugal o Japón,
cuyos niveles superan los 40.000 dólares internacionales por habitante. 6 Las estimaciones
recientes sitúan el coeficiente de Gini cubano en un rango aproximado de 0,38–0,45, con
indicios de aumento en los últimos años. 7
Más allá del desempeño económico, el costo acumulado en 67 años también puede
medirse en términos democráticos, migratorios y de dependencia externa. En materia de
derechos humanos, Cuba mantiene un sistema de partido único y grandes restricciones a
la competencia política y a las libertades de expresión y asociación, situándose entre los
países con menores niveles de libertades civiles del hemisferio según múltiples índices
internacionales.8 En el plano demográfico, el país ha experimentado una de las mayores
olas migratorias de América Latina en años recientes: se estima que entre 2021 y 2023
salieron de la isla hasta 1 millón de cubanos, una cifra proporcionalmente muy alta para
una población cercana a 11 millones, con impacto directo en la fuerza laboral, el
crecimiento potencial y el tejido social.9 En cuanto a dependencia externa, la economía
cubana pasó de los subsidios soviéticos durante la Guerra Fría, al suministro petrolero
preferencial de Venezuela en los años 2000, y actualmente enfrenta grandes limitaciones
energéticas debido la reducción de los apoyos de países como México, como consecuencia
de las restricciones impuestas por el gobierno estadounidense.10
En retrospectiva, con la revolución Cuba pasó de ser una economía regionalmente líder
con alta desigualdad a una economía de ingreso medio con ligeramente menos
desigualdad, pero con menor dinamismo y competitividad, pagando un alto costo en
materia democrática, migratoria y de dependencia de otros países.
Todo parece indicar que la medicina resultó peor que la enfermedad y que el sueño de
una Cuba comunista, más allá de los romanticismos ideológicos en torno al tema, está
pronto a llegar a su fin. No tanto porque el “enemigo” histórico haya endurecido su
postura —lo ha hecho muchas otras veces—, sino porque el régimen que surgió de la
Revolución no logró su promesa y objetivo de mejorar las condiciones de vida de un
pueblo que en su conjunto actualmente vive peor o, en el mejor de los casos, igual que
cuando Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara recorrían las calles hoy semi destruidas de La
Habana.
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1
Banco Mundial, Indicadores del Desarrollo Mundial (World Development Indicators),
series históricas de PIB per cápita basadas en el Maddison Project Database 2020, datos
comparativos para América Latina, década de 1950.
2
Naciones Unidas, Anuario Estadístico 1958 (Nueva York: Naciones Unidas, 1958), tablas de
población y esperanza de vida.
3
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO),
Anuario Estadístico 1960 (París: UNESCO, 1960), datos retrospectivos de alfabetización
correspondientes a finales de los años cincuenta.
4
Organización Panamericana de la Salud (OPS), Condiciones de Salud en las Américas,
1954–1957 (Washington D.C.: OPS, 1958), estadísticas comparativas de mortalidad infantil
en América Latina.
5
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Estudio Económico de
América Latina 1957 (Santiago: Naciones Unidas, 1958); estudios retrospectivos sobre
distribución del ingreso en América Latina con estimaciones del coeficiente de Gini para
Cuba pre-1959.
6
Banco Mundial, Indicadores del Desarrollo Mundial, indicador PIB per cápita (PPA, dólares
internacionales actuales), últimas actualizaciones disponibles para Cuba, Chile, Uruguay,
Panamá, España, Portugal y Japón.
7
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), estudios recientes sobre
desigualdad y estructura distributiva en América Latina, estimaciones del coeficiente de
Gini para Cuba en el período contemporáneo.
8
Freedom House, Libertad en el Mundo (últimas ediciones); Amnistía Internacional,
informes anuales sobre Cuba; Human Rights Watch, Informe Mundial; Proyecto de Justicia
Mundial, Índice de Estado de Derecho.
9
Universidad de Navarra, Instituto Cultura y Sociedad, Cuba se vacía: éxodo de un millón de
personas que deja una población envejecida (2024), análisis demográfico basado en
variaciones poblacionales oficiales y estimaciones migratorias 2021–2024; US Customs
and Border Protection (CBP), estadísticas oficiales de encuentros migratorios de
nacionales cubanos en los años fiscales 2022 y 2023.
10
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), análisis histórico sobre
economía cubana y dependencia externa; Banco Mundial, datos históricos de crecimiento
durante el “Período Especial”; Banco Interamericano de Desarrollo (BID), estudios sobre
comercio y estructura energética regional.

