Miguel Ángel Martínez. Tula de Allende.- Habitantes de la cabecera municipal calificaron como “tomada de pelo” el supuesto saneamiento del río Tula, que de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se ha venido realizando.
Vecinos de la zona señalaron que los resultados difundidos por la dependencia federal no corresponden con la realidad que se observa en el cauce, el cual continúa transportando aguas negras y presentando altos niveles de contaminación, pese a los anuncios oficiales.
Hace algunas semanas, la Semarnat dio a conocer a través de un material informativo que como parte del programa de saneamiento impulsado por el gobierno federal se habrían restaurado 50 hectáreas de humedales, además, la recuperación de 2 mil 392 kilómetros de riberas del río; sin embargo, los residentes aseguran que dichas cifras no se reflejan en el terreno.
También se informó sobre el desazolve de 3.9 kilómetros lineales, trabajos que, afirman los pobladores, no son visibles, pues lo único que se aprecia es el constante movimiento de maquinaria pesada que traslada tierra de un punto a otro sin una estrategia clara ni resultados tangibles.
Otro punto cuestionado es el anuncio de la construcción de 62 kilómetros de colectores marginales que ni siquiera han iniciado, ya que los proyectos aún se encuentran en fase de planeación.
Finalmente, la Semarnat presume la vigilancia de 53 industrias que descargan sus residuos al río Tula, con el objetivo de reducir la contaminación, pero los ciudadanos sostienen que de ser efectiva la supervisión el afluente mostraría al menos una mejora mínima en su calidad del agua, lo cual no ocurre, pues el río continúa fluyendo con un nivel de contaminación alarmante.
Ante este panorama, los habitantes consideran que el anunciado saneamiento del río Tula se ha quedado en el discurso oficial, sin que hasta ahora existan beneficios reales para el medio ambiente ni para la población que convive diariamente con uno de los ríos más contaminados de la región.
