Jesús Castillo.- Ante la proximidad del proceso electoral para la renovación de la Sección 15 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), el secretario general Said Vargas Sáenz, exhortó a la base magisterial a priorizar unidad y respeto durante la transición.
Al realizar un balance de su gestión y perfilar su futuro político, enfatizó que su prioridad fue el fortalecimiento del gremio, destacando la consolidación de la cohesión interna y la defensa de los derechos laborales como pilares de su administración.
Entre los resultados, Vargas Sáenz subrayó avances en la regularización laboral, al reducir el número de plazas no alineadas de 27 mil a solo mil 500, además de gestionar la actualización de conceptos salariales ante el ISSSTE.
Estos esfuerzos permitieron la automatización de nombramientos definitivos para más de 17 mil docentes y la asignación de miles de horas en niveles de educación física y secundarias generales y técnicas.
Resaltó la formalización de trabajadores por honorarios y el impulso a sectores específicos como el preescolar indígena y las escuelas normales públicas, lo que a su juicio otorga una certeza jurídica sin precedentes a los trabajadores de la educación en la entidad.
Pese a los logros mencionados, el secretario general reconoció que la agenda sindical aún mantiene temas críticos pendientes que requerirán atención continua, tales como la optimización de la caja de ahorro, la mejora de los fondos de jubilación, el proyecto de la Casa del Maestro Hidalguense y la culminación del proceso de credencialización de los agremiados.
Sobre la contienda interna insistió en la necesidad de mantener un entorno de civilidad que proteja la integridad de la organización.
