Jesús Castillo. Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, respaldó a las comunidades indígenas y ejidatarios de Epazoyucan y Singuilucan en el estado de Hidalgo, que se resisten a la instalación del parque fotovoltaico en terrenos destinados al cultivo de maguey.
En la conferencia matutina expuso la opacidad que rodea al proyecto energético. Según los afectados, a pesar de haber ingresado diversos oficios entre 2024 y 2026, las autoridades competentes no han entregado información clara sobre el impacto ambiental y social, omitiendo una consulta previa, libre e informada a la que tienen derecho las poblaciones.
“En un ejido no puede existir un proyecto sin el aval de los ejidatarios”, sentenció la mandataria, subrayando que la propiedad social de la tierra es un límite infranqueable para la inversión privada o estatal.
La preocupación de los habitantes radica en la posible degradación de los suelos y la afectación directa a la producción magueyera, pilar económico y cultural de la región. Los denunciantes señalaron que la ausencia de respuesta formal por parte de las instancias correspondientes constituye una vulneración de sus derechos agrarios y humanos.
Ante este escenario, la titular del Ejecutivo Federal instruyó a las respectivas dependencias federales que establezcan una mesa de diálogo y atención con las comunidades.
