Redacción. Tula de Allende.- La violencia se enseñoreó durante 2025 en esta la región suroccidente de Hidalgo, al alcanzar la cifra récord de 112 homicidios dolosos; aunque diez menos que el año inmediato anterior 2024, lo que representa una disminución de 6.67 puntos porcentuales, solo que aumentaron los crímenes tipo ejecución incluso a plena luz del día por la disputa en el control del Huachicol y el narcomenudeo, luego de la aprehensión de “El H”.
En la numeralia realizada por el área de análisis de este medio, cotejada con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Tula de Allende es el municipio más violento del estado, con 37 homicidios y/o hallazgo de cuerpos con signos de violencia en 2025. Las muertes llegan a 67 en lo que va del gobierno del morenista Cristhian Martínez Reséndiz.
Agosto fue el mes con mayor violencia regional, con 21 crímenes; seguido de noviembre, con 18; mientras los de menor incidencia fueron enero, abril y mayo, con 5 eventos, respectivamente.
El año recién finalizado tuvo leve disminución en homicidios, con tres episodios múltiples de mayor impacto social: el asesinato de cuatro masculinos el 7 de agosto, en San Lorenzo; el asesinato de otros 6 hombres en el centro nocturno La Resaka, el 30 de noviembre, y la ejecución de tres varones el último día del año en la colonia San José.
Suceso de alto impacto también fue el homicidio del hermano de quien es identificado por autoridades estatales como el principal generador de violencia de la entidad, H. A. M. M., el 18 de marzo a dos cuadras del domicilio del alcalde en San Marcos.
El escenario de violencia engloba a todo el suroccidente de la entidad, conformada por Atitalaquia, Atotonilco de tula, Ajacuba, Tepetitlán, Tetepango, Tepeji del Río, Tezontepec de Aldama, Tlaxcoapan, Tlahuelilpan y principalmente en Tula.
A pesar de que después de cada hecho violento de alto impacto autoridades federales y estatales respondieron con operativos y detenciones, así se generó tensión y zozobra así en las últimas semanas calles de colonias y del centro se ven desoladas, mientras el presidente municipal morenista parece dar la espalda a la población que sufre la peor ola de inseguridad de su historia.
La incidencia delictiva no se limita a homicidios, incluye otros delitos de alto impacto, como secuestros e incluso vínculos de la Policía municipal con los criminales además de la delincuencia del fuero común, así la madrugada del 23 de diciembre corrió la versión de un hombre levantado por hombres armados en la colonia El Montecillo y dos días después, un agente de seguridad fue detenido en El Llano por presuntos vínculos con grupos criminales.
El robo de hidrocarburo y los delitos que conlleva se han arraigado también en Ajacuba, Tetepango, Tlaxcoapan, Tepetitlán, Tezontepec de Aldama, Tlahuelilpan y sobre todo en Tepeji del Río.
