Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- El regidor independiente Noé Paredes Meza cuestionó la aplicación diferenciada y discrecional de la ley en el municipio y consideró necesario revisar protocolos de actuación de la Policía Municipal y del área de Conciliación.
Tras la difusión del caso de una mujer que denunció ser víctima de abuso de autoridad y violaciones a sus derechos humanos por parte de personal de la Secretaría de Seguridad Pública de Tula.
Paredes Meza subrayó que, más allá de determinar si la afectada incurrió o no en las faltas que se le imputan, lo preocupante es que en su caso se haya aplicado “todo el peso de la ley”.
En contraste, señaló que situaciones más graves, como el uso de patrullas con placas “sobrepuestas” dado a conocer en enero pasado, han quedado impunes. “No defiendo a nadie, porque no tengo elementos para hacerlo, pero es increíble que faltas administrativas sí se castiguen con todo rigor, mientras violaciones graves a la ley, cometidas por autoridades, no traigan consecuencias”, expresó.
El regidor propuso como medida preventiva la implementación de cámaras corporales en los uniformados, dispositivos que deberían activarse durante cada intervención, con el fin de garantizar transparencia y evitar abusos.
Asimismo, señaló que en el caso denunciado existe una contradicción entre el informe policial y la versión de la ciudadana.
La mujer asegura que se le imputaron cargos que no cometió. “Es la palabra de un ciudadano contra la de un policía; ambas son válidas. ¿A quién le creemos si no hay pruebas?”, cuestionó.
