Alberto Witvrun.- Bajo el pretexto de que nunca es tarde, tras ver debilitada su estructura con el retiro de su organigrama del área de comunicación social y no tener los efectos esperados en sus
reuniones para la Seguridad y la Paz, el secretario de Gobierno Guillermo Olivares Reyna
que sistemáticamente sostiene diferendos con secretarios de despacho, figuras políticas y
ser acusado por muchos de tener el “teléfono descompuesto” acató la orden de lograr
acercamiento con dirigentes partidistas y acores políticos.
Aún no se saben que alcances tendrán los acercamientos privados y si incluirá en la lista a
los senadores Cuauhtémoc Ochoa Fernández y Carolina Viggiano Austria, lo mismo que a
los tulenses Ricardo Baptista González y al regidor independiente Noé Paredes Meza, por
mencionar un caso regional, para como dijo en el último encuentro generar condiciones
de civilidad y gobernabilidad camino a las elecciones 2027.
Aún con todas las buenas intenciones esta estrategia no empezó bien, porque el trato no
es igual, se reprueba que se haya recibido sólo al lugarteniente del Clan Sosa Castelán y
comisionado electoral del Partido del Trabajo (PT) y que haya preferido darle prioridad al
secretario general de la Sección XV del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
(SNTE) por encima de la presidenta de Nueva Alianza Hidalgo (Panalh) Juana María
Márquez Parrazales.
Las mezclas tampoco han sido las adecuadas de reprueba en los mentideros políticos, por
como convocar a dirigentes partidistas con actores como José Antonio Rojo García de Alba
y el delegado de Bienestar Abraham Mendoza Zenteno, tanto que el menos de la dinastía
de Huichapan, no quiso emitir comentario alguno, exponiendo en la mesa que tenía
opiniones, pero quienes deben definir el rumbo son los partidos políticos.
En términos generales al no tocarse temas delicados y decir que hay que esperar las
posibles reformas que ahora serán plasmadas en el Plan B, la tomada de café en el
segundo pis de Plaza Juárez, esperan los últimos que asistieron no se convierta en una
tomada de pelo y sirva para una contienda electoral respetuosa y con civilidad.
