Alberto Witvrun.- Durante seis años Mauricio Delmar Saavedra secretario de Seguridad del gobierno de Omar Fayad Meneses mantuvo la cantaleta de que en Hidalgo no había presencia de
cárteles del crimen organizado, aunque su propio jefe ante el presidente Andrés Manuel
López Obrador, acusó al alcalde de Ixmiquilpan Pascual Charrez Pedraza de estar ligado a
la delincuencia organizada y durante ese periodo se insistió en la presencia de por lo
menos dos organizaciones de esa naturaleza.
Además de que había antecedentes, uno significativo en el gobierno de Miguel Ángel
Osorio Chong, fue el homicidio en septiembre de 2007 del secretario de Seguridad Marcos
Manuel Souverbille González; después la detención de un puñado de policías municipales
de Pachuca y su director Roberto Terán CVontreras cuando gobernaba la capital Francisco
Olvera Ruiz y posteriormente la del director de la Policía Ministerial Ahuízotl Hideroa
Juárez, por su presunta relación con el crimen organizado.
A pesar de ello se siguió negando que operara en Hidalgo cárteles de delincuencia
organizada, porque el nuevo titular de Seguridad Pública Damián Canales Mena mantuvo
esa narrativa y su sucesor ya en el gobierno de Olvera Ruiz, Alfredo Ahedo Mayorga hizo lo
mismo negando siempre esa posibilidad ante actos delictivos que pudieran ser atribuidos
a esa modalidad.
La narrativa con Salvador Cruz Neri como secretario de Seguridad en este cambio de
régimen donde gobierna Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) no se alteró, a
pesar de lo sucedido el domingo en seis municipios de Hidalgo donde fueron incendiadas
varios vehículos y el cierre de las vías Jorobas-Tula. Arco Norte y México-Querétaro, como
repercusión de la caída del jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Además de la suspensión de actividad de las líneas de autotransporte y la suspensión de
clases en once municipios, pero sobre todo del operativo con 500 efectivos de fuerzas
federales, estatales y municipales, en el que por primera vez Cruz Neri apareció bien
pertrechado, se insiste en negar que tengan presencia en Hidalgo cárteles de la droga,
ante lo cual solo resta decir por todos los hidalguenses ¡qué así sea!
