Erick Morales. Tula de Allende.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) cerró de manera temporal tres madererías tras detectar irregularidades en su operación, como parte de un operativo para contener la tala ilegal y el comercio fuera de norma de productos forestales en la región.
De acuerdo con la autoridad ambiental, las inspecciones se enfocaron en establecimientos previamente ubicados como puntos estratégicos dentro de la cadena de comercialización forestal.
En dos de los casos, las madererías operaban sin autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, no contaban con Registro Forestal Nacional ni con el control obligatorio de entradas y salidas de materia prima. En un tercer establecimiento, aunque sí se exhibió la autorización, no se presentó el libro de registro correspondiente.
Durante la revisión, los responsables lograron acreditar la procedencia legal de la madera aserrada y otros productos forestales, al presentar la documentación y comprobantes fiscales exigidos por la ley, sin embargo, la falta de permisos y registros obligatorios derivó en la clausura total temporal de los tres negocios.
