Planean reactivación económica de Tula

Miguel Á. Martínez. Tula de Allende. Ante el abandono de los tres órdenes de gobierno, la Ciudad de los Atlantes, Tula, está muriendo, no hay actividad económica, los comercios están en la ruina total, no hay visos de que nos vayamos a levantar, por eso, el miércoles que vayamos a manifestarnos a Palacio Nacional, en demanda de apoyo, tras la inundación del pasado septiembre, llevaremos una propuesta de reactivación económica.

Así lo expresó Edith Guzmán Godínez, afectada por el desbordamiento del río Tula, de hace casi 10 meses, que sumergió en agua negra al centro de la Capital Tolteca y a nueve de sus localidades, emergencia que dejó un saldo de más de 35 mil damnificados.

Entre sollozos, la mujer dijo que casi todos los rubros que se supone deben potenciar el desarrollo de la ciudad y el municipio están por los suelos, luego de que las autoridades los hayan abandonado a su suerte casi un año, el comercio, el turismo y la generación de empleo, por ejemplo, están “muy mal”.

El comentario fue realizado durante una reunión de afectados por la anegación, que se organizó para afinar los detalles de la protesta del próximo miércoles en el marco de la Mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Dijo que al Ejecutivo se le va a exigir haga algo por Tula.

Guzmán Godínez dijo que es inhumano que los habitantes de Tula, específicamente, los que viven en las proximidades del río Tula, vivan con miedo todos los días, y no puedan dormir por las noches ante el temor de que la Comisión Nacional del Agua (Conagua), decida echar más líquidos residuales y sumergir nuevamente a la ciudad.

En este sentido, otra habitante, quien no se identificó al micrófono señaló que ahora el pánico y la zozobra son mayores, porque la obra que ejecuta la dependencia federal en el afluente, no es para evitar inundaciones, sino que las podría acrecentar, porque plantea echar al río el triple de aguas negras.

Por su cuenta, Angélica Violeta Arellano Ángeles, secretaria de la Red de Consciencia Ambiental Queremos Vivir, indicó que la solución al tema, no está en Tula, sino en el Valle de México, donde se deben realizar las acciones necesarias para solucionar un problema que es de la CDMX y el Estado de México.

Pese a la grave destrucción que sufrió la ciudad y las pérdidas que tuvieron los afectados, quienes perdieron su patrimonio, casa y posesiones materiales, el gobierno federal sólo les otorgó un apoyo de 10 mil pesos, del gobierno del estado no se recibió nada, y del municipio, un lote de más de 650 colchones en mal estado, por lo que damnificados de la inundación sostienen que han sido abandonados a su suerte por las autoridades.