Erick Morales.- La fuga en un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Santiago Tlapacoya generó alarma e incertidumbre entre habitantes, luego de que no se difundiera información oportuna sobre sus causas y riesgos.
El incidente ocurrió cerca de la avenida principal, donde el olor del producto oleoso provocó que al menos 17 personas fueran trasladadas a un albergue temporal, habitantes reportaron afectaciones a la salud, principalmente en menores, con síntomas como náuseas y vómitos, además de impactos en animales de compañía.
El 11 de marzo, la residente Eunice Elizabeth Rodríguez Gutiérrez denunció públicamente la falta de comunicación oficial, al señalar que no se explicaron medidas de protección pese a la exposición al combustóleo.
El coordinador de la bancada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Congreso local, Avelino Tovar Iglesias, pidió a autoridades federales, estatales y municipales esclarecer lo ocurrido y transparentar la información. Señaló que no está claro si la fuga fue producto de un accidente o de una omisión.
Advirtió que este tipo de incidentes evidencian la vulnerabilidad en los sistemas de hidrocarburos y llamó a no normalizar estos riesgos. Además, recordó el antecedente de Tlahuelilpan como un ejemplo de las consecuencias cuando estas situaciones se minimizan y exigió monitoreos en agua, aire y suelo para determinar el impacto ambiental y se informe de manera puntual a la población.
