Miguel Ángel Martínez. Tula de Allende. – A siete meses de que el ayuntamiento informara sobre la autorización de 500 mil pesos para comprar un terreno para un nuevo panteón en la segunda sección de San Miguel de las Piedras, el proyecto permanece detenido, debido a que el recurso no ha sido liberado.
El terreno de 12 mil metros cuadrados fue presentado como solución ante la saturación del cementerio existente; sin embargo, la falta de formalización en la compraventa ha impedido su uso, pese a que autoridades insisten en que el dinero “está autorizado”.
Durante siete meses, al menos dos habitantes de la segunda sección fallecieron sin que sus familias pudieran sepultarlos en su comunidad, situación que generó inconformidad entre los vecinos, quienes aseguran que el recurso debió haberse ejercido desde hace tiempo.
Ante la falta de respuestas, integrantes del comité de gestión del nuevo panteón acudieron a la presidencia municipal para exigir una solución concreta.
El encuentro con autoridades se tornó tenso, luego de que el secretario general municipal, José Antonio Vargas Olmedo, mostrara molestia frente a los reclamos ciudadanos.
Tras una reunión privada entre autoridades y la comisión de panteones, se informó que será hasta la próxima semana cuando se emita una respuesta oficial sobre el tema.
El regidor Alfonso Rodríguez Fuentes, presidente de la comisión de panteones, reconoció que el recurso económico no ha sido liberado por “cuestiones administrativas”, sin detallar cuáles. Esta explicación fue rechazada por integrantes del comité vecinal, quienes sostienen que, de existir voluntad política, el panteón ya estaría en funcionamiento.
A la problemática se suma que en la primera sección de San Miguel solo se permiten inhumaciones a cambio de pagos que alcanzan hasta los 15 mil pesos, una cantidad que resulta inaccesible para muchas familias de la segunda sección.
Aunque el municipio anunció previamente un apoyo funerario de 6 mil 500 pesos, los vecinos denunciaron que dicho respaldo está condicionado a trámites excesivos y a la entrega de cartas de agradecimiento dirigidas al alcalde Cristhian Evanivaldo Martínez Reséndiz, lo que ha dejado sin apoyo a varias familias.
Rodríguez Fuentes añadió que los 500 mil pesos no cubren la totalidad del proceso, ya que la escrituración del predio requiere cerca de 50 mil pesos adicionales, monto que deberá ser aprobado nuevamente por el Cabildo. Aseguró que este tema se abordará en una o dos sesiones de la Asamblea municipal la próxima semana.
Durante la mesa de trabajo, el regidor Noé Paredes advirtió que el recurso autorizado no es suficiente para poner en operación el nuevo cementerio, pues aún se requiere la adecuación del terreno. Indicó que, de acuerdo con los planos del proyecto, la inversión necesaria podría oscilar entre 25 y 30 millones de pesos adicionales, cifra que no está contemplada en el Presupuesto de Egresos 2026.
De concretarse ese escenario, el nuevo panteón podría tardar entre dos y tres años más en estar listo, situación que fue lamentada por el regidor, quien acusó que se ha mantenido a la población bajo promesas incumplidas y constantes retrasos.
