*PAN: Los une el fraude

Alberto Witvrun.-La visita de Marko Cortes Mendoza a Hidalgo donde celebró dos reuniones sirvió para confirmar su complicidad con la pandilla local de Asael Hernández Cerón para manipular los proceso electorales del Partido Acción Nacional (PAN), el nacional y el estatal el primero con dudosas firmas que avalan su registro para reelegirse como dirigente nacional y el segundo con la validación de un padrón alterado para imponer a la nueva presidenta del Comité Directivo Estatal (CDE).

El encuentro de Real del Monte, sirvió para exhibir la incapacidad de Jovani Miguel León Cruz para cumplirle a Marko Cortes con el número de firmas y para probar que el dueño del padrón panista de Hidalgo es el ex diputado local cuya gestión como presidente de la Junta de Gobierno de la 64 Legislatura en su último año de ejercicio constitucional es auditado minuciosamente.

También quedó claro que el ex regidor de Mineral de la Reforma Rubén Alvarado Castillo prefirió negociar, que Cornelio García Villanueva que se había deslindado de la pandilla dominante dobló las manos y que la ex diputada federal Marisol Vargas Bárcena se mantiene cerca de Marko Cortes y no le interesa el panismo hidalguense; al que lo único que le queda es maldecir y cruzar los dedos porque le encuentren irregularidades a Asael Hernández en el Congreso local.

Pero no todo fue miel sobre hojuelas, la llegada a la segunda reunión efectuada en un restaurante en Pachuca de las aspirantes Jenny Marlu Melgarejo Chino y Ruth León Cruz, encendió la luces ámbar porque no estaban invitadas, pero sí Claudia Lilia Luna Islas mediante quien Asael Hernández quiere mantener su hegemonía de la mano de Cortes Mendoza, acusado de manipular el proceso de reunir firmas por Adriana Dávila y Gerardo Priego.